El Valle de Plan/de Gistaín/o de Chis-tau, ocupa la cuenca del río Cinqueta, que se une al Cinca en Salinas. Este valle fue hasta hace pocos años uno de los más aislados del Pirineo. A la dificultad de atravesar el desfiladero de Las Devotas (cerca de Lafortunada) se unía la del paso de La Inclusa, hoy salvado mediante túneles.
Es un centro de interés para todo aquel que tiene intención de adentrarse en la cultura de las montañas pirenaicas. Es también visita obligada para quien busca la tranquilidad de un valle casi virgen con paisajes de espectacular belleza Para el montañero con preparación es el lugar idóneo para ascender picos que superan, en muchos casos, los 3.000 mts. de altitud, como el Posets, Bachimalas y Culfreda, entre otros. Los pueblos mantienen su población, dedicados en su mayoría a la ganadería de montaña, complementada en los últimos años con servicios a un turismo incipiente.
El primer pueblo que encontramos una vez tomada la carretera propia del valle, es:
Saravillo -en un desvío a la derecha, lugar desde el que se divisa un horizonte lleno de belleza. Es punto de partida para muchas excursiones, algunas de simple senderismo, o bici de montaña.
Plan, villa que se hizo famosa por la "caravana de mujeres" que protagonizaron sus vecinos solteros. En su casco urbano pueden admirarse algunas casas solariegas. Iglesia parroquial con restos románicos y torre defensiva del siglo XVI.
San Juan de Plan. Pueblo muy activo en cuanto a actividades culturales se refiere, todas ellas dirigidas a conservar y dar a conocer sus raíces. Museo Etnológico.
Siguiendo la carretera, a la derecha, parte una pista que asciende paralela al río y se dirije a las "Granjas de Viadós", situadas por encima de Hospital de Gistaín. Se trata de un grupo de bordas utilizadas en verano por pastores y ganaderos, en una extensa pradera. En una de ellas, a 1.810 mts. se encuentra el Refugio de Viadós, punto de partida obligado hacia el valle de Estos o la subida al mítico Posets (3.375 mts.)
Volviendo a la carretera, llegamos a Gistaín, el más alto de los tres pueblos antes citados. Su urbanismo es netamente pirenaico. Destacan sus torres defensivas así como la de la iglesia. Estos tres pueblos son punto de inicio de interesantes excursiones.
Desde Plan se puede tomar la pista que, a través del puerto de Sahún, se dirije a Benasque y su valle. Las bellezas naturales que encierra, en las que es posible practicar cualquier tipo de actividad deportiva, bien merecen su visita.